Elegir el camión pluma correcto puede significar la diferencia entre una faena que avanza sin contratiempos y una que se detiene por un equipo que no da el ancho. En este artículo descubrirás qué es exactamente este tipo de maquinaria, cómo se clasifica según su capacidad de elevación y qué factores debes considerar antes de sumarlo a tu flota.
A diferencia de una grúa móvil independiente, el camión pluma se desplaza por carretera sin necesidad de transporte auxiliar. Esto no solo reduce tiempos muertos entre traslado y operación, sino que también elimina el costo de contratar un servicio adicional para trasladarla, ya que el equipo se mueve por sí solo hasta la faena.
El funcionamiento se basa en un sistema hidráulico: una bomba, accionada por la toma de fuerza del motor, presuriza el aceite que llega a los cilindros hidráulicos del brazo articulado. Ese brazo se pliega, extiende y gira para izar la carga, mientras los estabilizadores laterales se despliegan para repartir el peso y evitar el volcamiento del equipo durante la maniobra.
Antes de definir el chasis, hay que definir la grúa. La capacidad de carga útil, el alcance del brazo y el tipo de faena determinan qué grúa necesitas, y solo después se elige el camión que la soportará técnicamente.
Este orden importa: instalar una grúa sobrestimada en un chasis insuficiente compromete la seguridad y puede infringir la normativa de pesos por eje vigente en la Ley de Tránsito.
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En la industria moderna actual estas máquinas habitualmente están equipadas con motores de combustión interna o sistemas de motor eléctrico e hidráulico para proporcionarles más fuerza.
Un ejemplo perfecto de versatilidad es el equipo multipropósito que usa un ampliroll MARREL y una carrocería con grúa FASSI:
La forma más práctica de comparar modelos es por su capacidad de elevación:
Esta clasificación no es solo una referencia técnica: define directamente qué licencia de conducir y qué certificación de operador se requieren, un punto que revisan con atención los equipos de prevención de riesgos antes de autorizar cualquier maniobra de izaje en faena.
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Varía según el modelo: la capacidad de izaje se mide en toneladas-métricas (Tm), desde 1 Tm en configuraciones ligeras hasta más de 41 Tm en equipos pesados. En términos de capacidad de carga, en Imer contamos con equipos que van desde 1 hasta 30 toneladas.
Sí, en Chile ambos términos se usan como sinónimos para describir un vehículo que combina transporte y elevación en una sola unidad, con brazo articulado o telescópico
Inspección diaria de líneas hidráulicas, articulaciones de la pluma y estabilizadores, además de mantenimiento periódico con lubricación y pruebas de carga según las recomendaciones del fabricante. Un plan de mantención preventiva reduce tiempos de inactividad en faena.